Los emprendedores y empresarios del país enfrentan retos cotidianos y no pueden detenerse un instante en una coyuntura económica que les obliga a ser más creativos, a innovar constantemente e invertir en tecnología con procesos que permitan proyectar un ecosistema emprendedor sólido y proyección a largo plazo, pese a la inestabilidad política, la violencia y los niveles de consumo variables
La economía ecuatoriana es bastante frágil pese a la diversidad de producción para exportación y por la burocracia de Estado que dificulta procesos y los vuelve más lentos, ralentizando la llegada de infinidad de productos hacia los mercados del mundo.
Sin lugar a dudas, el inmenso potencial productivo que se exhibe en el mercado nacional y sale de los puertos y aeropuertos del país, sostienen a miles de empresas y familias, contribuyendo al fortalecimiento de la economía local y nacional.
En esta dinámica, la sostenibilidad empresarial es un desafío cotidiano para aquellas que tienen una historia de amplia trayectoria y las emergentes. ¿Pero cuáles son los aspectos que brindan soporte y sostenibilidad a largo plazo? ¿Cuáles son los retos que enfrentan las empresas en tiempos de mercados competitivos?
Quienes de encuentran en el ecosistema emprendedor y empresarial tienen múltiples ventajas con el soporte de tecnologías, profesionales de alto nivel, innovación y recursos para mantenerse a flote en una dinámica económica que no se detiene.






